Una mesa en Navidad dice mucho del sentido del gusto de los anfitriones de la casa. Todos los detalles son importantes: desde la colocación de la vajilla, pasando por la elección del menú, la mantelería y hasta la decoración. Aunque siempre se recomienda no recargar demasiado, el disponer de un centro de mesa resulta muy decorativo, principalmente, si se trata de uno especialmente diseñado para la ocasión. Éste en concreto cumple con la función de porta velas, ideal para impregnar de calidez y recogimiento la celebración. Representa la navideña corona de Adviento, con una composición de artificiales ramas de pino y decoración de lazos de rafia, muérdago y piñas nevadas. Se sujeta sobre una base de pies metálicos en acabado blanco para mayor estabilidad en la mesa. El momento de la luz se hará posible cuando coloques la vela sobre la aguja puntiaguda que sobresale en el centro con el fin de darle mayor sujeción.